Aprendé a identificar alimentos transgénicos que compras en supermercados

Formas de identificar si los alimentos que hemos comprado en los supermercados son transgénicos (manipulados geneticamente) o naturales mediante unos sencillos códigos que nos “esconden” en las etiquetas de frutas y verduras.
Decimos que nos esconden los códigos de identificación en las etiquetas que están presentes en nuestros alimentos porque no nos dicen el significado de dichos números. El número PLU (Price Look Up) está en las pegatinas de la fruta y ayudan a identificar la variedad del producto el tamaño y si son transgénicos u orgánicos. Ademas, el número PLU puede contener otros números asociados a pequeños minoristas, de los cuales asignan otras variedades y otro volúmen
La FIPS (Federación Internacional de Estándares de productos regulan los PLU para poder administrar de forma internacional y expandir el código como una norma general.

¿QUE SIGNIFICAN?
4 Dígitos: XXXX
Cultivado convencionalmente
con pesticidas y fertilizantes químicos
_______

5 Dígitos, comenzados en 8: 8XXXX
OGM
genéticamente modificado
_______

5 Dígitos, comenzados en 9: 9XXXX
ORGÁNICOS
Cultivados de manera orgánica según los estándares internacionales. No son muy estrictos, pero de cualquier manera es preferible a lo convencional o OGM



LAS ETIQUETAS DE LOS ALIMENTOS EVITAN DECIR SI CONTIENEN INGREDIENTES TRANSGÉNICOS
Es difícil identificarlos. Los consumidores argentinos, a diferencia de los europeos y japoneses, no pueden elegir lo que comen porque no existe un etiquetado en los productos que advierta si en sus ingredientes o procesados contienen, o no, organismos genéticamente manipulados. El Gobierno no ha previsto ninguna ley que regule este tipo de tráfico de genes en nuestra comida, y ni siquiera le ha dado a los ciudadanos la posibilidad de estar advertidos de ello. Y pese a los reclamos de los consumidores y Greenpeace, las autoridades argentinas siguen dándole la espalda al reclamo de la gente de saber qué es lo que se lleva a la boca. Las empresas, hoy por hoy, no están obligadas a etiquetar. Las comidas vegetarianas han sido las primeras en ser contaminadas genéticamente. Le siguieron las carnes elaboradas (en especial los bocaditos de pollo o las hamburguesas), luego los aceites, que suelen utilizarse en margarinas o mayo-nesas (obviamente también los aceites de cocina contienen componentes de so-ja) e incluso las golosinas y otros productos de panadería. La soja de Monsanto también estaría en los productos dietéticos. Hoy, en la Argentina, consumir algún alimento que contenga ingredientes con soja, es exponerse a un alto riesgo de introducir en nuestros cuerpos organismos concebidos por la ingeniería genética. Distintas oficinas de Greenpeace en todo el mundo han confirmado en varios test de laboratorios científicos la presencia de soja o maíz transgénicos en los alimentos de consumo masivo. En la Argentina no existen mecanismos para detectarlos o advertirlos en la comida que se consume diariamente.
Hoy, en la Argentina, consumir algún alimento que contenga ingredientes con soja, es exponerse a un alto riesgo de introducir en nuestros cuerpos organismos concebidos de la ingeniería genética.

CÓMO DETECTAR TRANSGÉNICOS EN PRODUCTOS NO ETIQUETADOS
Queda todavía un resquicio para detectar en forma aproximada a la mayoría de estos organismos genéticamente manipulados. Como se sabe, la soja está presente en el 60% de los alimentos, y debe recordarse que el 90% de la soja que se produce en Argentina proviene de la variedad transgénica patentada por la empresa Monsanto. Teniendo en cuenta esos datos, lo más lógico es suponer que alguien que consume algún producto con derivados de soja, está comiendo la soja transgénica de Monsanto. Lo más práctico es analizar la declaración de ingredientes. Hay que prestar atención en las siguientes palabras en los productos que se compran en los super-mercados: lecitina (la mayoría contiene bases de soja) o lecitina de soja (también aparece camuflado con la insripción INS 322 o 322), proteína vegetal texturizada, proteína texturada de soja, dextrosa, aceite vegetal hidrogenado, emulsificante, proteína de soja aislada o harina de soja. Por el momento, lo único que se puede hacer es evitar aquellos productos que contengan los ingredientes citados en el cuadro de la siguiente página.

Las comidas vegetarianas han sido las primeras en ser contaminadas genéticamente.
 
RUBRO PRODUCTOS ELABORADOS
CARNES salchichas, medallones, supremas, rebosados o bocaditos de pollo, hamburguesas, milanesas, patés, etc.
PASTAS fideos, capellettis, ñoquis, pizzas de mozzarella, ravioles, etc.
CONDIMENTOS caldos o cubitos de pan.
CEREALES arroz y cereales para desayuno
GOLOSINAS galletitas, alfajores, bocaditos, bombones, bizcochos, caramelos, chupetines, chocolates, obleas, turrones, etc.
PANADERÍA panes lactales, magdalenas, budines, bizcochuelos, tostadas, galletitas de agua o saladas, pan de salvado, etc.
OTROS leches y chocolatadas en polvo, chocolatadas líquidas, milanesas de soja, sopas, helados, productos de repostería (bizcochuelos, baños de repostería, cubretortas, mouse, etc.), jugos, cervezas, empanadas elaboradas, margarinas, mayonesas, papas fritas, rabas o aceites.

Fuente y más información

imagen: paisdelocos.com


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