¿Cómo comer frutas gratis en plena ciudad?

Los espacios públicos de varias de nuestras ciudades argentinas están llenos de árboles frutales pero, muchas veces y por desconocimiento, ni nos acercamos. Por este motivo, varias personas han comenzado a difundir sus ubicaciones para que puedan ser consumidos y no se desperdicien, como pasa en la mayoría de los casos.

Así fue que nació la iniciativa de Ludmila Medina, una joven estudiante de agronomía que creó la página de Facebook La ciudad nos regala sabores, en la que detalla la ubicación exacta de más de 500 árboles frutales de la Ciudad de Buenos Aires.
Se pueden conseguir naranjas, mandarinas, limones, pomelos, duraznos, damascos, ciruelas, bananas, moras, paltas, olivos, higos, nueces y hasta tilo y ginkgo biloba sin pagar un peso.

“Creé la página porque me daba rabia ver toda la fruta que hay en la calle y nadie consume”, cuenta Ludmila. “Cada vez que me llamaban para ver un árbol llevaba lápiz y papel y anotaba la dirección de todos los árboles frutales que veía en el camino”, describe la joven emprendedora.
Para ayudar a los inexpertos a identificar los frutales Ludmila publica en el muro información sobre los distintos árboles que se pueden hallar en las veredas o en los parques públicos.
“La fruta de los árboles en la calle no está toda brillosa o perfecta como la que uno ve en la verdulería y muchos desconfían de su origen”, señala la ecologista.

Los árboles frutales que están en la vía pública no son rociados con insecticidas y otros productos que protegen a la fruta. La consecuencia es que muchos frutos tienen gusanos, que son dejados por moscas. Sin embargo, Medina asegura que es muy sencillo limpiar las frutas y consumir las partes que no están apestadas. “Al no contener pesticidas son más saludables incluso que mucha de la fruta que se compra”, destaca.

En la web Arbolado Urbano se puede ver un mapa, cada vez más completo, con todas las calles y sus árboles frutales. Cada vez se amplía más y la misma gente participa en la actualización. El objetivo de esta página es poder, entre todos, armar un listado donde figure la dirección exacta y la especie que encontramos en ese lugar. Cuentan con un album de fotos para aprender a reconocer las diferentes especies, con sus características, propiedades y preparaciones.
Para que exista un equilibrio en todo este sistema, la idea es pedir permiso al vecino dueño del árbol (para no tener problemas y que no se los acuse de “robar” o asustar al vecino). El equilibrio también consiste en no “saquear” al árbol y pensar en quienes vayan a juntar fruta más adelante, ya sea el vecino, u otro de nosotros.

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