Amaremos la Esclavitud

Aldous Huxley escritor, visionario y filósofo, fue uno de los pioneros más relevantes en el campo de la psiquedelia. Nacido en el seno de una familia británica de reputada tradición intelectual, pasó su infancia entre libros, y a pesar de quedarse prácticamente ciego a raíz de una enfermedad que sufrió durante la adolescencia, su infinita curiosidad acabó por granjearle una renombrada fama de enciclopedia viviente.

El interés de Huxley por las drogas se remonta a los años 30, cuando publicó su famosa novela "Un mundo feliz", en la que una droga llamada soma se convierte prácticamente en el personaje central de la obra. Por aquel entonces la actitud de Huxley ante los psicotrópicos era ambivalente. Por una parte intuía que el campo de la farmacología estaba a punto de ofrecer una sustancia que despojaría al ser humano de sus miedos, permitiéndole abrirse a la belleza de la vida; pero al mismo tiempo temía que esta promesa fuera truncada por los poderes estatales, ofreciendo un sucedáneo de encefalograma plano que no hiciera otra cosa que reforzar aun más el control del Estado sobre el individuo.

Esta última hipótesis es la que presentó en Un mundo feliz, una visión pesimista del ahora presente, que según los entendidos va más allá que el tétrico 1984 de G. Orwell. -

Todo condicionamiento tiende a esto: a lograr que la gente ame su inevitable destino social.
I, Un mundo feliz (1932).
 -Una civilización no puede ser duradera sin gran cantidad de vicios agradables. XVII, Un mundo feliz (1932).
-Los mayores triunfos de la propaganda se han logrado, no haciendo algo, sino impidiendo que ese algo se haga.
Prólogo, Un mundo feliz (1932).

-Lo que pensamos determina lo que somos y lo que hacemos, y, recíprocamente, lo que hacemos y lo que somos determina lo que pensamos.
El fin y los medios (1937).

-Como siempre, el principal resultado de la violencia es la necesidad de emplear mayor violencia.
El fin y los medios (1937).

-Lo que pensamos determina lo que somos y lo que hacemos, y, recíprocamente, lo que hacemos y lo que somos determina lo que pensamos.
El fin y los medios (1937).
-Las sensaciones, los sentimientos, las intuiciones, imaginaciones y fantasías, son siempre cosas privadas y, salvo por medio de símbolos y segunda mano, incomunicables.
Las puertas de la percepción (1954).

Corto animado realizado por Steve Cutts

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