La fiesta democrática de unos pocos

Si el voto cambiara algo seria ilegal, no vote, luche.
Evaristo Parámos durante los conciertos con La Polla Records gritaba a viva voz antes de arrancar con la canción "Ellos dicen mierda, nosotros Amén":
"Le llaman democracia y no lo es"
Y tiene razón.
La "fiesta" de la democracia, así la llaman y así una vez más ha pasado en la República Argentina, cómo en tantos otros países que les "toca" en algún momento (o en más de uno, como a nosotros) y curiosamente la denominación de "fiesta" solo varia por ser en otro idioma o diferentes palabras pero sinónimos al fin y al cabo. Ahora yo me pregunto: ¿cual fiesta? me imagino que la fiesta es para unos pocos.
Antes de esa fiesta existe una veda electoral, las cuales hay que cumplir, como no reunirse en lugares públicos ni privados, los comercios no pueden vender alcohol desde las 20 del día anterior, entre otras cuestiones ilógicas que nos imponen como ciudadanos. ¿Será que la sociedad ya está demasiada alcoholizada por la campaña política que inyectan en nuestras venas a diario, semanas o meses antes de una elección que no permiten beber? hay que asistir "bien consciente" no vaya a ser cosa que se elija mal. Pero... ¿cual es el malo o el bueno? muchos en su estado "etílico electoral" enseguida pueden responder: "es este o aquel" sin embargo, a ojos de un sobrio, no se ven demasiadas diferencias, algunas variantes, es cierto, pero sin dudas, venimos en picada y desde mucho antes que los doce años de kirchnerismo, mucho antes que el 2001, que el menemismo, Alfonsín y los militares, incluso antes que Perón. Una avalancha que viene en caída libre, la gran incógnita: cual es el final.


Esto sucede en todos los paises, solo hay que cambiar sus nombres y apellidos. Pero lo claro es que cada vez se hace (o lo hacen) más difícil el vivir (o el sobrevivir), haciendo del mundo un lugar habitable para unos pocos, aquellos que están en la cúspide de la competencia que todos vivimos y elegimos estar, desde que nos educan en la primaria. Pero esos pocos aparte de competir, nos explotan y nos esclavizan, acaparando todo el dinero que les hace falta a la gran mayoría, que subsiste solamente para la comida diaria. Obligan a elegir a quienes solo con palabras prometen algo que jamás llegará: la igualdad para todos. Unos muestran lo poco que se hizo como para que las personas crean que por lo menos migajas aportaron para el bien del pueblo, mientras que por otro lado, otros muestran lo que no se hizo como muestra que lo podrían hacer mejor, pero finalmente cuando asumen en el poder, tampoco logran demasiado o lo que se espera que hagan. Y así, de esta manera se convierte en una cadena, mientras candidatos de un partido y otro se enfrentan entre si, utilizando como rehenes a las personas (principalmente pobres) y los grandes medios contribuyendo a marear las mentes, la situación cada vez se torna peor para la gran mayoría, que inconscientemente u obligadamente cada elección marcha camino a votar "por que al menos se puede elegir" y es verdad, una dictadura no permiten elección pero aún así ¿estos dos sistemas son los únicos válidos? ¿estamos condenados a soportar gobernantes no solo corruptos, sino que no cumplen con lo que prometen? y por sobretodo ¿ que el gobernante (sea del partido que sea) reprima a quiénes protestan?

La fiesta democrática de unos pocos

Si uno analiza se puede dar cuenta que esto ocurre en todos los paises "democráticos" y si no son democráticos son dictaduras controladas por los mismos que controlan las democracias, algunos los llaman sociedades secretas, otros entes inter-dimensionales, otros demonios o extraterrestres lo cierto es que engañan con el velo de la matrix y como ovejas seguimos al rebaño. Si uno no obedece y no asiste a votar se le impone una pena, monetaria, aunque hay personas (que no son gobernantes) que piden por la cárcel para quienes no vayan a votar. Resulta curioso que fervorosamente aboquen por estos castigos a quienes no asistan a votar, pero no lo mismo para los gobernantes que no cumplen lo que prometen, al parecer eso, no se contempla.

Durante el día de hoy y los días siguientes se verán a los candidatos ganadores orgullosos y contentos, los análisis del periodismo y los debates, las polémicas, hasta dentro de dos meses, donde todo volverá a lo mismo: la campaña electoral nuevamente y finalmente los ganadores, los debates, las polémicas hasta otro año donde comenzará nuevamente la campaña y así sucesivamente. Por supuesto los premios de pertenecer al grupo del circo político es grande y por eso muchas personas eligen ponerse de ese bando, desde candidatos a simples militantes todos quieren esa tajada de la torta, a mayor popularidad mayor porción.

Mientras tanto los rehenes subsistiendo, creyendo, esperanzados, ilusionados con uno o con otro, quien apiadándose de ellos, con una inteligente jugada para ganar la partida y afianzarse en el poder decide repartir un poco para ellos y así obtener fieles votantes mientras siga repartiendo. Una buena analogía es Arthur del capitulo de Los Simpsons.

El día después, todo volverá a la normalidad, la gente pobre igual de pobre, la gente en situación de calle durmiendo a la intemperie, el obrero, el trabajador, esforzándose para poder llevar la comida a su hogar, comida que cada vez cuesta más poder comprar, los enfermos esperando poder ser atendidos en los hospitales y una vez que ese milagro ocurre, no poder comprar los medicamentos que cada vez son menos gratis y más caros.
La fiesta democrática de unos pocos
Mientras que por un lado desde los títeres útiles de este perverso sistema, comúnmente llamados políticos, se culpan unos a otros por las calamidades que pasan otros, esperanzando a las mentes más débiles que ellos pueden solucionarlas y finalmente terminan pidiendo esperar para eso un tiempo y más, y mucho más tiempo, así la vida pasa. Por el otro existe una realidad que pocos pueden llegar a ver o verlo del todo, donde existe un plan global, para el mundo entero, el cual cada vez se dificulta más el vivir, pero para quienes están en las posiciones más bajas de la pirámide capitalista, curiosamente debería ser a la inversa. Lo preocupante de este no tan oculto plan es que cada vez dificultan más, no por ejemplo comprar un automóvil, un electrodoméstico, un celular o irse de vacaciones, sino productos y servicios básicos para la subsistencia como alimentarse, beber, vestirse o iluminarse y cocinar como la luz electrica y el gas.

¿ Hasta que punto las personas van a ir a votar? ¿Hasta que los pobres vivan en cavernas iluminados con antorchas y cazando animales con lanzas como hace miles de años y la clase alta, "la electa" o el que pueda llegar a adquirirlos: viviendo en lujosas mansiones custodiados del "salvajismo" que ellos crearon; derrochando luz, alimentos y todos los lujos habidos y por haber? 
Vamos camino a eso o a algo parecido y lo estamos eligiendo en cada elección, es cierto, no nos dan muchas alternativas ¿o si? creo que si, queda una, pero esa alternativa, no muchos están dispuestos a tomarla, por algo que también nos imponen: el miedo.
La fiesta democrática de unos pocos

» Comentarios Zona B

¿Qué opinás de este tema?

IMPORTANTE:
Este es un espacio para la construcción de ideas y la reflexión, que apoya e incentiva la pluralidad de pensamiento. No un escenario de ataques al pensamiento contrario. Los articulos estan presentados en forma meramente informativa. Si tenés alguna pregunta y/o sugerencia referente al articulo ó comentarios, comunicate con nosotros a traves de la sección Contacto

publicidad | Publicite aquí