viernes, 14 de diciembre de 2018

+Persecución - trabajo: La Legislatura porteña prohibió la actividad de trapitos y limpiavidrios

+Persecución - trabajo: La Legislatura porteña prohibió la actividad de trapitos y limpiavidrios
Hace un tiempo señalamos que el Estado se empeña en quitar del medio a uno de los sectores de los trabajadores más marginados y excluidos; los manteros, también nos referimos a la persecución de los vendedores ambulantes.
Con sus constantes hostigamientos y tras diversas represiones de distinta magnitud en barrios como Liniers y Once, con el lema de "organizarlos" bajo un engañoso censo, un pobre subsidio de pocos meses y acoplarlos en galpones con poca visibilidad y pocas ventas lograron "sacarlos del medio".
Pero aún quedaba un anhelo, sacar del medio a otros trabajadores mal vistos por un cierto "selecto" grupo social, que desde hace varios años (nos remontamos a los años en los que Mauricio Macri  era candidato a Jefe de Gobierno porteño) deseaban una ley para lograr ese cometido.
Más de una década después se cumplió. Una nueva ley que contó con 39 votos a favor y 20 en contra prohíbe la actividad de trapitos y limpia vidrios en Capital Federal.

Antes de la sanción de esta ley, las fuerzas policiales solo podían actuar si el cuida coches o el limpia vidrios exigían dinero para cuidar el auto o limpiar los vidrios, previo que testigos lo confirmaran. Con la nueva ley, las fuerzas policiales solo con ver que alguien esta ejerciendo esa actividad pueden actuar, sin necesidad de denuncia alguna.

Solo será contemplados para trabajar quienes posean la llamada "Tarjeta Azul", entre otros: personas con discapacidad y jubilados.
Curiosamente les permiten trabajar de cuida coches o limpia vidrios, pero mientras tanto a algunas personas (más de 70.000) con discapacidad les quitan las pensiones y a los jubilados no solo la inflación es mucho mayor que el haber que perciben, sino que además los medicamentos subieron el doble que las jubilaciones en tres años. Sin pensión y con los medicamentos el doble es lógico que los dejen trabajar en algo independiente, ya que como se sabe, las empresas no suelen ocuparlos.

Otra de las curiosidades es la frase que mencionó el diputado del PRO Daniel Presti:
¿Quien puede estar en contra de votar cuando tratamos de pelear contra las mafias? 
Siempre las denominadas mafias se encuentran en los sectores humildes y marginales, Al parecer jamás en el mismo gobierno, en la justicia, en el sector policial o empresarial, todos ellos son los intocables.
Puede ser un nene de 11 años, bajo el frio del invierno y en ojotas limpiando el parabrisas de un auto, pero para la mirada del diputado Presti seguramente sea de la mafia, cual bombardeo estadounidense en Irak, resultando ser los terroristas niños y mujeres.
Para lograr sus objetivos siempre recurren a tales adjetivos.

Si la persona se encuentra violando esta ley se le aplicará una multa que va de los $892,5 a los $5.355 , pero estos valores al ser calculados por Unidades Fijas (UF) se actualiza semestralmente de acuerdo al precio de la nafta.
Por el contrario también se puede castigar al cuida coches o limpia vidrios de uno a cinco días de trabajo de utilidad pública, al parecer lo que hacen no representa ninguna utilidad.

No obstante la multa se duplicará en casos en que "este basado en la desigualdad de género" es decir, en el caso de que, por ejemplo, el trapito sea un hombre y una mujer sea la conductora del auto.
En esta cuestión la ley rápidamente es efectiva, no suele ser así en casos de violencia de genero, donde las mujeres sufren muchísimo más que por un trapito le pida unas monedas.

Para sacar los manteros la excusa era la venta ilegal y las mafias, para los llamados "trapitos" esta excusa son las mafias y lo ilegal en esta actividad es exigir dinero.

Pero como también deducimos en los artículos referidos a los manteros, en estas actividades no preocupa lo ilegal, ni las mafias, ni mucho menos los ciudadanos que estas actividades puedan "afectarles" de una u otra manera, sino, lisa y llanamente que estas actividades no producen una ganancia al Estado a través de los impuestos. Un pozo sin fondo, en el que según el análisis de un economista en otro medio, en la actualidad comparado al año 2017, en Argentina se trabaja el 60% del año para pagar los impuestos. Viendo esta tendencia, no dudamos en decir que el año próximo subirá ese porcentaje y el otro año un poco más y así sucesivamente el año siguiente. ¿Llegará un momento en que trabajaremos todo el año para pagar los impuestos? de seguro que si, por empezar los servicios como la luz, el agua y el transporte.
Otro eje de la aprobación de esta ley es lograr una buena imagen del oficialismo de cara a las futuras elecciones presidenciales, de esta forma (otra son las nuevas leyes de mano dura) el gobierno logra poner contentos a cierto sector de mente troglodita de la sociedad y contar con sus votos el año próximo.

Como sucedió con los manteros, con los vendedores ambulantes, las personas que no encontraron (y no les dejaron) otra opción que ganarse un poco de dinero para poder comprar algo ya sea para comer o vestirse cuidando coches o limpiando vidrios, están condenadas a mendigar, a estar en la calle y a sufrir hambre. Aún así para las personas que les molesta su actividad, también les molesta que les pidan o el solo hecho de estar en penosas condiciones tirados en una vereda y aparecerles en su camino.
Otra de las cosas curiosas, es que molesta la actividad de los cuida coches, molestan los limpia vidrios, los mendigos. Siempre molestan los pobres, los marginados, pero volvemos a recalcar, curiosamente no molesta trabajar mas de la mitad del año para pagar los impuestos.
Impuestos que no están destinados a ningún bien para los ciudadanos.
Vivimos en una sociedad donde se odia al marginado y se apoya y aplaude al poderoso tirano que causa el hundimiento de la población en su mayoría.

Un Estado que confunde a la sociedad, camuflandolé un enemigo que no es, que no tiene la suerte de haber nacido en un sector más acomodado y gozar de todos los beneficios y privilegios que ellos tienen. Un Estado que logra que la sociedad apoye medidas mas represoras y persecutorias, logra que haya mayor desigualdad y por lo tanto mayor pobreza, no es de extrañar que la pobreza actual de Argentina llegue al 33,6%, es decir 13.6 millones de personas, la cifra más alta en 10 años.
Pero el problema para el gobierno está en las mafias: los manteros, los vendedores ambulantes, los limpia vidrios y los trapitos, no en solucionar la pobreza.